Nuestra comuna debe considerar de manera permanente y con participación activa en sus distintos ámbitos  del mundo de las organizaciones comunitarias territoriales y funcionales, bomberos, sindicatos, gremios, credos y demás grupos humanos que existen y que son nuestros vecinos y que están organizados pero también de aquellas personas que desde su mirada individual aporta a esa mirada del bien común, lo anterior es la base de una comuna que funcione de manera ordenada y participativa que lleve a una comunidad de empoderarse y colaborar con las problemáticas comunales, detrás de estos grupos humanos sabemos que esta uno de nuestros temas centrales nuestras familias donde nuestros niños, jóvenes, adultos, mujeres y adultos mayores serán nuestra mayor motivación para la integración y participación ciudadana que requiere nuestra comuna. Las fuerzas vivas deben estar incorporadas a un plan comunicacional efectivo de carácter territorial, redes sociales medios y lo más importante el contacto estrecho con los vecinos para que tomen conocimiento de todas las materias abordadas siendo estas entregadas de manera amigable y con orientación clara de manera de maximizar oportunidades desarrollo dignidad y crecimiento de sus respectivas organizaciones cumpliendo con sus expectativas y con planes de mejoras que incluso están presente en la ley que debemos aplicar e incluso mejorando dichos aportes y alcances.